Estaba claro y escrito, después del 4 de junio en la noche estrellada de San Juan, que muchos capítulos de Colón Campeón en este segundo semestre serían de "pepe-pepepepe" hasta llegar al final de diciembre en Santiago del Estero por el Trofeo de Campeones. Se sabía que el equipo jugaría "sobrado" por cuestiones más que lógicas vinculadas a esos 116 años sin alegrías...algo que rompió este equipo, este entrenador y estos jugadores.

































