Las buenas tapadas de Marcos Díaz y el necesario grito de Federico Jourdan sobre la hora en el Cementerio de los Elefantes generaron un par de cuestiones: primero, Colón cortó siete jornadas sin victorias, seis derrotas al hilo y volvió al triunfo; segundo, en el caso del rival (Talleres de Remedios de Escalada) elevó a diez las fechas sin triunfos y a 919 los minutos sin convertir un gol.


































