En fútbol hay una directa relación entre el rendimiento individual y el colectivo. Esto último depende de lo primero. Y lo colectivo puede potenciar -o no- la labor de cada jugador. Nada funcionó en Colón. Y por eso cuesta encontrar algún rendimiento que se acerque a lo que se espera de cada uno. Quizás lo mejor que le pasó, fue que los cambios que introdujo en el entretiempo mejoraron la pobrísima imagen del primero. Y resulta paradójico, porque entraron dos defensores (Goltz y Meza). Ocurre que el equipo se paró distinto, con línea de tres atrás (hubo espacios que Tigre no supo aprovechar) y con una mayor población del mediocampo, sector el que Colón había perdido "por goleada" en el primer tiempo.



































