Fue un partido realmente llamativo. 1) No es habitual que Colón carezca de contundencia, que desperdicie tantas situaciones propicias como pasó en el primer tiempo; 2) Tampoco es habitual que a Colón lo agarren tan mal parado como pasó en la jugada del segundo gol (que arrancó en un tiro libre a favor en las inmediaciones del área adversaria), porque esa virtud es propia de sí mismo; 3) Tampoco es común ver al equipo con tanta lentitud, sin cambio de ritmo, sin imponer el vigor físico, traducido en dinámica, sobre el rival.



































