Justamente, esto ocurre cuando al torneo le quedan seis partidos de la fase regular, Colón está en el quinto puesto y aspira a recuperar la posición perdida dentro de los cuatro primeros (está a un punto de Deportivo Madryn, que es el cuarto de la zona). Es el momento de consolidar un equipo y un funcionamiento para llegar en las mejores condiciones al Reducido que definirá el segundo ascenso. Y no puede contar con el plantel a disposición, trabajando sobre los vestigios que quedan en pie y debiendo apostar, obligadamente, al concurso de jugadores que no vienen con rodaje, como ocurrió en este partido con Zahir Ibarra, por ejemplo y con el propio Picech, que entró en el segundo tiempo, cuando esa máquina de tirar centros sobre el área en la que se convirtió Los Andes, obligó a Delfino a rearmar la defensa con línea de cinco y agregar un jugador que ayudara en el juego áereo defensivo.