No se sabe que intentó hacer Colón por la blanda arena que lame el mar. Pero está claro que se hundió solito el campeón en Mar del Plata. Se enterró en la arena y nunca fue feliz en "La Feliz". Ese segundo tiempo, después de un primer capítulo competitivo y sin ligar, pareció sintonizar el canal "Volver" en un tele blanco y negro. Jugadores vencidos, entrenador resignado y resultado cantado: 0-3. Lapidario, indiscutible, cero excusa de nada.

































