Hay que partir de un diagnóstico que, al menos para quién esto escribe, es bastante claro: 1) este es un plantel que se viene desjerarquizando desde el mismo momento en que logró el título de campeón, que no mantuvo su nivel, que no reemplazó las salidas anunciadas de jugadores clave y que en este último tiempo se terminó de armar sin recursos económicos; y 2) Pipo Gorosito lo tomó en plena competencia y sin la posibilidad de incorporar jugadores, no pudo ganar todavía pero tampoco perdió y consiguió que la imagen mostrada sea de más competitividad.




































