Pipo Gorosito no le escapa nunca a la autocrítica. A veces, acentuó el análisis en las actuaciones arbitrales cuando se vio perjudicado (como pasó con Platense o con Huracán). Pero jamás dejó de ser muy realista con su equipo, al punto tal que no tuvo reparos en decir el domingo que "quizás no somos lo que pensamos que somos". Frase contundente y reveladora de las limitaciones que el técnico encuentra en un equipo en el que el sector más influyente en el trámite de un partido y en el funcionamiento (la mitad de la cancha) no le funciona.



































