“Esperen, porque se están tomando definiciones”, fue la frase de Flavia Stelhick, la jefa de Prensa de Colón. La puerta del vestuario visitante, ubicado debajo de la tribuna oficial y contiguo a un espacio amplio de terreno por el que accedió el micro sabalero y algunos autos particulares en los que arribaron dirigentes y la dirección deportiva del club, se abría y se cerraba continuamente.





































