Si una cancha del fútbol argentino le cuesta al mejor River de todos los tiempos, con Marcelo Gallardo en el banco, sin dudas es el Cementerio de los Elefantes. Aquí, casi siempre Colón lo entierra. Alguna vez, con esa noche descollante noche de Alan Nahuel Ruiz, sufrió uno de los cachetazos más recordado de sus 8 años en el banco del "Millo". Y ahora, de a poquito, Colón lo fue desgastando, le cerró los caminos de un seguro Burián y le metió una mano de nocaut de la manera menos pensado por las más de 30.000 almas que lo gritaron dos veces al gol de Ramón Darío Ábila.



































