Pensar que, increíblemente lo despidieron antes de dirigir contra Colón, justamente, en el Cementerio de los Elefantes. Se trata de Ezequiel Medrán, “cortado” por perder frente a Temperley y que no pisó el Brigadier López. Desde Rafaela, donde está viviendo (“se maneja solo, sin representante visible”), recibió el llamado y (¿la visita?) en nombre de Colón para conocer su posible interés de hacerse cargo del primer equipo sabalero.





































