No es la primera vez que pasa y los resultados fueron idénticos. Se recuerda aquél inicio de campeonato de Juan Antonio Pizzi y también el de Julio César Toresani. A la cruda realidad de los resultados se sumó la pérdida total de confianza que en ese momento tuvieron los dirigentes hacia ambos entrenadores. Acá la situación no dista demasiado. Ni siquiera alcanza el cambio de actitud que mostró el equipo en el segundo tiempo y que lo puso al borde del empate, algo que se podría haber logrado de no mediar una muy buena actuación de Meza (el arquero de Sarmiento) y la mala puntería y/o mala fortuna en la definición. Pero la realidad es que Colón juega feo, no convence a nadie ni tampoco se avizora algo que permita suponer que este cuadro de situación cambiará en breve.

































