Tuvo la humildad de los grandes y no le gustaba hablar de sí mismo. Este posadeño al que apodaron "El Chino" y "El Yerbatero" siempre dijo que lo suyo fue suerte. Pero todos saben que Víctor Javier "Chino" Wolhein, con inicios en la escuela de fútbol de Guaraní Antonio Franco e inferiores, en el Independiente de Posadas hizo su carrera a golpes de talento y sacrificio.

































