Con apenas 9 años, el hoy campeón del mundo con la selección argentina visitó la capital provincial de Santa Fe con el sueño de comenzar su carrera profesional. Si bien su talento ya asomaba, las circunstancias familiares y personales lo llevaron a no quedarse en la pensión del club sabalero y regresar a su pueblo natal, Calchín, en Córdoba.


































