"Urriolabeitia nunca me pudo ganar al ajedrez, una sola vez me hizo tablas. Yo reproducía partidas cuando jugaban Fischer, Spassky, Petrosian. Una vez, fuimos a jugar a Posadas. Un tipo me vio con el tablerito y me jugó en el aeropuerto, mientras esperábamos el vuelo... ¡Me estaba dando una paliza...! Y se descuidó... Le dí jaque mate... En el avión me perseguía para que le jugara... Hice como Italo Giménez con el Santos: ¡Nunca le dí la revancha...!". José Luis Motura se ríe como un chico en esa apacible y silenciosa tranquilidad de su rinconcito preferido, al lado de la cancha de bochas del club Amenábar. Hoy es el ajedrez, pero hace 50 años -exactamente el 1 de noviembre de 1970- pasaba definitivamente a la historia de Colón. Ese gol del "Lobo" Motura en el clásico en cancha de Unión se compara -quizás supera- al de la "Chiva" Di Meola, el "Pitufo" Agoglia o el "Gaviota" Migliónico. Con ellos también se ganaron clásicos, pero el de Motura fue importantísimo para que Colón se quede en Primera y para que Unión descienda.


































