“De chico me decían Ney… Pero no tiene nada que ver con Neymar”. Laureano Natanael Troncoso se ríe a carcajadas con estos jóvenes 22 años recién cumplidos y todas las expectativas puestas en un futuro que se le presenta promisorio. Ya quedaron atrás aquéllos tiempos en La Gran China, un barrio humilde que tenía al pequeño “Ney” jugando “todo el tiempo a la pelota” como única y querida diversión.



































