Entre esas cosas, Unión viajó a Colombia a jugar el único partido en esas tierras de lo que se tenga memoria. Y no fue oficial, pero no por eso dejó de ser importante. Apenas terminado el Metropolitano y a pocos días del inicio del Nacional, Unión conseguía una resonante victoria ante la selección de Colombia, en Bogotá, cuando los cafeteros se preparaban para afrontar la parte final del Sudamericano (hoy Copa América). El mítico "El Campín" fue el escenario de aquél partido, jugado ante 50.000 espectadores y definido por la mínima diferencia, a los 18 minutos del primer tiempo, con un centro de Marchetti que capitalizó Leopoldo Jacinto Luque, convertido en la figura del partido. El equipo colombiano, que era dirigido por Efraín "Caimán" Sánchez, contaba con una de sus más destacadas generaciones: Willington Ortiz, Diego Edison Umaña, Pedro Zape, Jairo Arboleda, Alfonso Cañon, Ponciano Castro y Ernesto Díaz, llevaron días después a la Selección al subcampeonato de América, perdiendo la final ante Perú. Además, por primera vez, dos extranjeros alcanzaron la nacionalidad: el argentino Hugo Horacio Londero (que jugó ante Unión) y el uruguayo Nelson Silva Pacheco. Pero la anécdota no termina allí: ¡Colombia llevaba 22 partidos sin perder y había ganado los últimos 14! Unión fue el culpable de ponerle punto final a aquél invicto, ante una multitud y en un estadio con historia.