Luego de haber aparecido con buen suceso en Primera -lo hizo debutar Madelón- y de haberse convertido en titular en aquél equipo que dirigía Juan Pablo Pumpido, Algozino debió irse del club para probar suerte en otras instituciones, como Brown de Puerto Madryn, Sportivo Belgrano de San Francisco y últimamente en Alvarado de Mar del Plata, también con Juan Pablo Pumpido. Luego regresó al club pero nunca tuvo la chance de jugar. En consecuencia, logró la rescisión de su contrato profesional y arregló condiciones con Güemes.