Madelón siempre se las arregla en Unión. Tuvo la chance de incorporar cinco jugadores y no contó con ninguno de ellos por la falta de levantamiento de dos de las tres inhibiciones. Debió improvisar con jugadores sin experiencia, cinco debutantes absolutos y el infortunio de un gol en contra en el primer tiempo que lo condenó a perder injustamente esa parte inicial. El segundo tiempo mostró a un equipo que supo reaccionar, que tuvo en Palacios a su abanderado en el juego y a Ludueña en el empuje, dio vuelta el partido y se lo empataron en el final. Demasiado para un panorama con tanta incertidumbre previa.






































