Es otra "incorporación" que se suma al grupo de Triunfo Tatengue, aunque dicen que no es la última. Eduardo Magnín no es un nombre que pase desapercibido en el mundo Unión. Tanto como jugador, cuando fue caudillo del ascenso del '96, como cuando le tocó dirigir y con la reserva peleó el campeonato, Magnín fue importante para la vida futbolística de la institución. Hizo su aporte. No se fue bien. Y aunque el tiempo ayuda a curar heridas y a bajar los decibeles del enojo, se nota que Magnín todavía tiene resabios de una decisión que no compartió y que en su momento llamó la atención, porque su trabajo estaba dando frutos y el club le estaba dando el lugar para acelerar su aprendizaje.


































