“Ya vendimos las 300 plateas techadas y recaudamos 45 millones de pesos. Gatti vino por 60 millones, en 20 cuotas. De esa misma manera se hizo lo de Marasco, Espósito, Marchetti, Mastrángelo y Baudillo Jauregui”. Se acercaba el comienzo de la temporada en 1975 y el doctor Súper Manuel Corral decía lo que se acaba de leer, a través de El Litoral, dejando dos sentencias: 1) lo que había significado económicamente la llegada de una estrella como Hugo Orlando Gatti a un club recién ascendido como Unión (las plateas techadas eran las más costosas por ese entonces); y 2) el hecho de haber adquirido a los jugadores mencionados –y algunos otros que no se mencionan- en cuotas, permitió con el posterior “Rodrigazo” decretado por Celestino Rodrigo, el Ministro de Economía de Isabel Martínez de Perón, con una devaluación del peso de más del 100 por ciento, una brutal recesión y las cuotas que prácticamente se licuaron para terminar pagando “chauchas y palitos”, según el propio Corral se encargó de comentar, luego, a lo largo de su permanencia en la institución en diferentes períodos.



































