No le está saliendo barata la seguidilla de partidos a Unión, ni tampoco la triple competencia (ahora sólo le quedó el torneo local). Contra Banfield, el martes, perdió a Gallegos. Este domingo, una “paralítica” lo sacó de partido prematuramente a Nardoni y, por el gesto que hizo, habrá que ver si lo de Daniel Juárez termina siendo, como se presume, un desgarro. Tampoco terminó bien Vera, otro que hizo un gran esfuerzo físico. Y todo esto, en un plantel que no tiene jugadores de sobra, termina siendo un condimiento negativo que seguramente incide en el balance de Gustavo Munúa, el entrenador, quien sacó conclusiones al término del partido con Huracán, al que definió como “un partido entreverado”.


































