Errático, perdido, confundido. Juan Manuel Azconzábal es un entrenador que en casi 40 partidos como técnico sólo ha logrado generar incertidumbre e inseguridad en sus jugadores, desazón en la gente y una insoportable mediocridad que lo ha llevado, entre otras cosas, a perder más de lo que ganó como local y a transitar por una medianía de la que ya ni siquiera se puede sacar, como con conclusión favorable, el rodaje que le pudo haber dado a algunos de los jugadores de las inferiores.




































