RIOBAMBA, Ecuador (Enviado Especial).- Un día, la FIFA dijo que se había acabado. Jugar al fútbol en campos como los de La Paz (3.600 metros sobre el nivel del mar), Bogotá (2.600 metros), Cuzco (3.350 metros) y Quito (2.850 metros), donde las selecciones y clubes locales sacaban ventaja de sus rivales a nivel de adaptación física, fue considerado un maltrato a los futbolistas foráneos y por ello, en mayo del 2007, el entonces presidente de la FIFA, Joseph Blatter, anunció que se prohibía encuentros internacionales que se disputen a más de 2.500 msnm.


































