"¿Se nota la afonía que tengo?... Todo Qatar es admirable, pero no nos olvidemos que es un desierto... Te acostumbrás al aire acondicionado y cuando salís a la calle hay una diferencia de 20 o 25 grados... Así terminás, como yo, con esta ronquera". Claudio Gugnali se está acostumbrando, todavía, al cambio de hora mientras se recupera de los efectos de un país que será el centro de atracción mundial a partir del 20 de noviembre, seguramente con temperaturas más soportables que las de otros momentos del año. Fue a un congreso y cuenta sus conclusiones, pero Unión será un tema inevitable en la charla.


































