La idea original era "no poner el carro delante de los caballos". Es decir, empezar por el secretario deportivo y que sea éste el encargado de elegir el coordinador; o al menos esperar su opinión al respecto, por más que la dirigencia tenga alguna idea en cuánto a nombres. Además, Unión le ha dado, como casi todos los clubes, un lugar especial a los chicos del club. Esta pandemia, las dificultades económicas, la supresión de los descensos hasta fines del año que viene, hizo que muchos clubes cuidaran sus economías. Lanús, por ejemplo, se vanagloria de tener el 67 por ciento de la plantilla que jugó la Sudamericana integrada por jugadores surgidos de la institución. Si se hace un repaso rápido, en Unión hoy tienen mucho lugar entre los titulares jugadores como Calderón, González, Vera, Zenón, Machuca, antes tuvo sus oportunidades Nardoni, el mismo Portillo que llegó al club y se metió enseguida en el equipo, más otros que no jugaron tanto pero que están a la espera. Este es un proceso que no debiera cortarse. Todo lo contrario, incentivarlo para que se ofrezca como una manera de crecimiento deportivo y económico. Y eso requiere trabajo y planificación por parte de responsables que, hoy, el club no tiene y busca.