Más allá de todo lo que pasó en torno a las declaraciones del Kily, de la reacción de la gente contra la comisión luego de terminado el partido del miércoles contra Rosario Central y de esta decisión -inoportuna por la altura del mes y por ese "malhumor" de la gente contra la dirigencia-, hay una realidad: Unión está en el mejor momento de los últimos tiempos, con un equipo que está segundo, que anda bien, que ilusiona y con un entrenador que realmente se ha "puesto la camiseta" y le ha trasladado su amor propio, su entrega absoluta y su intensidad a un plantel que le responde "de pe a pa".


































