“…Que esta tarde, cueste lo que cueste, esta tarde tenemos que ganar”. El grito de la multitud se hacía sentir, explotaba en las gargantas y los corazones de esos hinchas angustiados, confiados pero molestos por esta situación que ha puesto en jaque la permanencia en Primera y que hasta los llevó a colgar dos banderas, una responsabilizando a la comisión directiva del “desastre” y la otra reclamando por “jerarquía”.



































