El primer jugador que pidió Madelón fue Saravia. O por lo menos, fue el primer nombre que surgió como algo factible y pretendido. El puesto de volante central, en ese entonces (final del Apertura y de la participación en Sudamericana) estaba en "veremos". Mauro Pittón había tenido un flojo mitad de año y Mauricio Martínez hizo más banco que césped. El Kily se la jugó con Profini y fue uno de los pocos aciertos en ese medio año que terminó con su salida del club, luego de haberlo salvado del descenso y de haberlo metido en Sudamericana. ¿Qué pasó después?, Saravia no venía (ni vino), las alternativas (caso Rolón) no se concretaban y lo más importante fue que el rendimiento de la dupla Pittón-Martínez creció, se consolidó y ambos contribuyeron para ese fortalecimiento defensivo que tuvo el equipo.


































