Con la salida de Bou y Mazzola, la llegada de Márquez, Juan Manuel García y Borgnino, más la firme posibilidad de que Troyanski continúe en el plantel ("tiene que venir una oferta a la que no podamos decirle que no", es lo que se dice en Unión), Azconzábal ha renovado el sector ofensivo. Unión no ha tenido una gran capacidad de gol de parte de los delanteros en los últimos dos torneos. Fragapane y Zabala fueron los artilleros en la Superliga que le dio la segunda participación en la Sudamericana, mientras que no fue importante el aporte goleador que tuvieron Bou y Mazzola, más allá de que en este último caso, sus tantos fueron trascendentes (abrió la cuenta en la victoria ante Independiente del Valle en el partido de ida de la Sudamericana pasada) y el gol con el que Unión ganó el último clásico. Respecto a Bou, la continuidad del delantero venía atada a la decisión de Boca y del jugador. Este quería tener una oportunidad en el equipo de Russo y Boca le había puesto una opción impagable para Unión.