Unión es un equipo físico, intenso. Aplasta a sus rivales desde el principio, los somete, se los lleva por delante y trata de convertir. En Santa Fe, Unión es así. Y la producción -matemática y de funcionamiento- es el fiel reflejo. No en vano Unión ha logrado el 70 por ciento de los puntos que jugó en condición de local. De visitante le cuesta repetir. Parece que necesita del marco, de su gente, para envalentonarse y salir a "apurar" al rival, a mojarle la oreja desde el mismo comienzo del partido. Es un equipo que, en el pitazo inicial, uno no puede distraerse un solo instante. Y la apertura de la tarde-noche tuvo ese condimento.



































