“El recurso ictícola viene siendo monitoreado y estudiado históricamente por la Subsecretaria de Recursos Naturales del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático. Desde este diagnóstico, se notifica que el estado del recurso ‘sábalo’, según la información técnica disponible, estaría estable”, sostienen, e informan: “Existen dos cohortes de peces que mantienen principalmente las capturas actuales de sábalo. La 2009-2010, que viene siendo importante en las capturas desde 2012 y aún en la actualidad, es la predominante en la pesquería del cauce principal, ante la ausencia casi total de ejemplares de mayor edad. La cohorte 2015-2016 aportaría la mayoría de ejemplares en la pesquería del valle aluvial del río, acompañada por otras de menor importancia. Sumado a ello, existe una tercera cohorte, 2016-2017, que está siendo pescada sólo con ejemplares de pequeño porte, reclutada a la pesca recientemente, y en escaso número. Además, por estudios llevados a cabo en colaboración con otras provincias y la Nación (Proyecto EBYPES), se ha demostrado la presencia de otras dos cohortes más jóvenes (2017-2018 y 2018-2019), que comenzarían a aportar a las anteriormente mencionadas”.