La ciudad de Santa Fe despidió 2025 y recibió el Año Nuevo con un esquema de festejos que combinó eventos públicos, propuestas privadas y un operativo de seguridad reforzado que arrojó resultados positivos. Según el balance oficial, no se registraron incidentes graves durante una de las noches de mayor convocatoria del año.
El secretario de Gobierno municipal, Sebastián Mastropaolo, valoró especialmente la experiencia de la fiesta en la playa, organizada por primera vez como propuesta pública y gratuita. “Generamos un nuevo paradigma: una fiesta abierta, ordenada y con alrededor de 3.000 personas que salió muy bien”, afirmó.
De acuerdo con los datos brindados por el funcionario, el operativo incluyó un control integral de accesos, circulación y seguridad en la zona de la Costanera Oeste, con cierre del tránsito en Siete Jefes, presencia policial, GSI, guardavidas, personal de salud y agentes municipales.
La fiesta en la playa se sumó a una noche de alta actividad en distintos sectores de la ciudad. Mastropaolo precisó que la zona de boliches sobre Ruta 168 fue la de mayor convocatoria, con cerca de 6.600 personas distribuidas en tres eventos privados, todos con aforo completo.
A ese movimiento se agregó la concurrencia en otros puntos estratégicos. En la zona norte y el área del puerto se contabilizaron alrededor de 4.000 personas, mientras que la propuesta de la Costanera Oeste concentró a otras 3.000. En total, unas 14.000 personas participaron de los festejos durante la noche del 31.
Un operativo que priorizó el orden y la prevención
Desde el Municipio destacaron que el resultado fue producto de un esquema de control planificado con anticipación y articulado con el Ministerio de Seguridad de la provincia. “Vimos una conducta muy responsable de la gente, que también estuvo asociada al control y a la organización”, subrayó Mastropaolo.
Uno de los datos destacados fue la baja cantidad de vehículos retenidos. Según precisó el funcionario, se secuestraron 12 autos durante toda la noche, en su mayoría por alcoholemia positiva. “El número desciende respecto del año pasado y eso es importante remarcarlo”, indicó.
El operativo de seguridad incluyó controles policiales, GSI y guardavidas. Foto: Flavio RainaAdemás, señaló que muchas personas optaron por dejar sus vehículos en zonas más alejadas y llegar caminando a los lugares de celebración, una conducta que ayudó a descomprimir el tránsito y mejorar la seguridad vial en áreas de alta concentración.
La presencia de controles fue constante en toda la ciudad, con patrullajes preventivos y monitoreo en tiempo real. Desde el Ejecutivo remarcaron que el objetivo fue garantizar que el disfrute de los festejos se desarrollara sin situaciones de riesgo.
La limpieza inmediata y el uso del espacio público
El coordinador de Gabinete, Víctor Hadad, puso el foco en la logística posterior a los eventos y en la rápida recuperación de los espacios públicos. Detalló que apenas finalizó la fiesta en la playa, a las 5.25 de la madrugada, comenzó el operativo de limpieza.
“En menos de una hora la zona estaba completamente limpia y habilitada nuevamente para el uso de los vecinos”, explicó. En el operativo participaron voluntarios, brigadas municipales y cooperativas, siguiendo un esquema que ya se aplica en recitales masivos, festivales y eventos deportivos.
Hadad remarcó que esta lógica responde a una definición de gestión. “Cada gran evento debe dejar el espacio inmediatamente disponible para otros usos. La playa, las plazas y los parques son de los vecinos y tienen que estar en condiciones”, sostuvo.
En relación a los residuos, indicó que se recolectó una gran cantidad, principalmente botellas, pero aclaró que no se registraron situaciones de gravedad. El COBEM asistió a cuatro personas, y solo una requirió traslado al Hospital Cullen por un golpe leve.
Tras los festejos, cuadrillas municipales limpiaron la playa y los espacios públicos. Foto: Flavio RainaFamilias, convivencia y pirotecnia
Otro de los aspectos valorados fue la convivencia durante la noche. Hadad destacó que en la fiesta de la playa hubo una fuerte presencia de familias durante las primeras horas, que luego dio paso a un público mayoritariamente joven, sin que se produjeran conflictos.
En cuanto a la pirotecnia, afirmó que no se registraron situaciones problemáticas dentro del evento público y que se cumplió la ordenanza vigente. “Fue perfectamente convivible. No hubo denuncias por ruido molesto durante toda la noche”, remarcó.
El balance general incluyó recorridas posteriores por distintos sectores de la ciudad, como Plaza Pueyrredón y otros espacios de encuentro, donde las autoridades constataron un clima de tranquilidad poco habitual para una noche de fin de año.
Finalmente, Hadad destacó que Santa Fe fue la única ciudad del país que organizó un evento público de estas características en una playa urbana. “Podría haber sido más sencillo no hacerlo, pero la decisión fue levantar la ciudad y ofrecer opciones para todos”, afirmó.