"Tuvimos el honor de haber sido alumnos de un profesor muy esclarecido, que nos iluminaba como un faro", dice con la voz cargada de emoción José María Candioti, santafesino, ex alumno del Colegio de la Inmaculada Concepción -institución jesuítica de Santa Fe- donde Jorge Mario Bergoglio fue maestrillo en los años 1964 y 1965. Apenas tenía 27 años, pero ya mostraba su personalidad con una mezcla de inteligencia, sagacidad y cercanía, que luego lo llevaría a lo más alto de la Iglesia Católica.




































