"6 metros de esperanza": avanza la colecta para poner un ascensor en la Basílica de Guadalupe
Permitiría a la feligresía con problemas motrices llegar hasta el camarín donde está la Santa Patrona de la capital: la Virgen de Guadalupe. El costo es elevado y en dólares. Pero la fe en lograr el objetivo es mucha. Se reciben donaciones.
"6 metros de esperanza": avanza la colecta para poner un ascensor en la Basílica de Guadalupe
Es un domingo cualquiera de verano y falta poco para el comienzo de la tradicional misa en la Basílica de Guadalupe. Una mujer de edad avanzada, apoyándose en su bastón y con la ayuda de un joven, sube las escaleras con extrema dificultad hasta el camarín donde está la Santa Patrona de la ciudad capital: la Virgen del Guadalupe.
Para aquellos feligreses que padecen algún tipo de discapacidad o impedimento motriz y que asisten habitualmente a la basílica se les hace muy difícil, cuando no imposible, subir hasta el camarín donde se encuentra la imagen de la Virgen. El camarín es un lugar de rezo íntimo, de agradecimiento y de súplica, de recogimiento espiritual para los creyentes católicos.
El camarín de la Virgen Nuestra Señora de Guadalupe es “el corazón de la basílica”, le dice a El Litoral el cura párroco a cargo de ese lugar tan emblemático de Santa Fe capital, Marcelo Blanche. Por eso, la importancia de contar con un ascensor para garantizar el derecho a toda la feligresía a estar con la “Madre María”.
Cómo empezó la colecta
La “cruzada” con la colecta para adquirir e instalar un ascensor hacia el camarín comenzó oficialmente en enero de 2025, durante el tradicional festival solidario de la basílica. Aún era el cura párroco el Padre Olidio Panigo. En marzo, ocupó su lugar el Padre Blanche.
El cartel de la colecta, con el inspirador eslogan. Crédito: Archivo
“Previamente, se habían hecho estudios técnicos para determinar, primero, si se podía colocar un ascensor; y si esto era viable en qué lugar, para no afectar la arquitectura de la basílica. Un ascensor es una estructura que tiene sus dimensiones: la instalación debe estar muy bien hecha por todo lo que significa trasladar personas con dificultades motrices”, añadió Blanche.
En estos estudios intervinieron la Municipalidad de Santa Fe -que debió aprobar el proyecto- y una empresa privada que hizo el asesoramiento técnico. Se analizaron distintas posibilidades y se determinó, finalmente, dónde estará ubicado el ascensor, una vez que pueda ser adquirido.
La máquina del ascensor estará en el exterior del inmueble de la basílica. Pero para entrar al ascensor y subir hasta el camarín de la Virgen, el ingreso será por adentro de la catedral.
“Será por el lado oeste: allí estará el ingreso para subir y bajar, por dentro de la basílica -aclaró el religioso-, aunque la máquina esté afuera, porque si se colocaba adentro, se iba a afectar mucho la estructura arquitectónica. Esto se resolvió en función de los estudios técnicos, teniendo en cuenta la seguridad de las personas, la arquitectura y la practicidad”.
Los montos
Como se dijo, el valor de un ascensor es muy elevado: cuesta, según la estimación que se maneja, más de 60 mil dólares. “Es un cálculo aproximado de toda la maquinaria”, declaró Blanche. “De todos modos la colecta marcha bien, y si bien es cierto que aún nos queda camino para llegar a dicho monto, tenemos mucha esperanza en lograr esta meta”, enfatizó.
“Hay una promesa de una ayuda económica muy importante -adelantó luego-. Creo que si nos llega esa ayuda, podremos empezar con la primera etapa del inicio de la obra durante la primera mitad del año. Sería un empujón muy bueno para empezar a cumplir con esta gran meta para nuestra basílica. Esperemos que llegue”, dijo entusiasmado el cura párroco.
La basílica, lugar emblemático para los católicos de Santa Fe. Crédito: Fernando Nicola
“Tenemos una buena base gracias a la colecta. Agradecemos profundamente a todos aquellos que han donado para contar con el ascensor. Lo primero será asegurar su estructura. Contamos con buenas perspectivas y no perdemos la esperanza de lograr esta adquisición”, enfatizó el religioso.
Cómo donar
La Secretaría Parroquial de la basílica abrió dos cuentas bancarias donde se reciben donaciones dinerarias para la adquisición e instalación del ascensor que ascenderá hasta el camarín de la Virgen María de Guadalupe.
-Para donar en pesos, se puede transferir al alias: ascensor.guadalupe.p
-Para donar en dólares (ya que el costo del ascensor se cotiza en la moneda norteamericana), se puede transferir al alias: ascensor.guadalupe.d
Seis metros de esperanza
-En el cartel de la colecta hay un eslogan muy lindo: “Seis metros de esperanza”. Es la altura que recorrería el ascensor hasta el camarín. A título personal, ¿qué valoración le da a esta colecta y a la meta de lograr tener el ascensor para personas con dificultades motrices?, se le preguntó al Padre Blanche.
-Lo que puedo decir es una reflexión mía, tal como lo siento: el camarín es el “corazón” de la basílica. Todos los peregrinos necesitan llegar allí, porque en el camarín nos encontramos con nuestra Madre la Virgen, que escucha, acompaña, alivia y fortalece.
Por eso es tan necesario que todas las personas que no pueden por alguna dificultad subir las escaleras, también tengan la posibilidad de llegar al camarín. Y el ascensor, para lograr este cometido, sería muy beneficioso.
Marcelo Blanche, cura párroco de la Basílica de Guadalupe. Crédito: Flavio Raina
Cuento una anécdota que muestra cuán importante sería tener el ascensor. Un día vino un grupo de catequesis de niños. Yo pensé: “Qué problemas hay que suban al camarín por la escalera, son niños”. Pero el cura que los acompañaba, me dijo: "Mirá, Marcelo, no los invites a subir al camarín a todos".
Me pareció raro que me dijera eso, porque al principio no entendía. Ocurría que uno de los niños estaba en silla de ruedas. Si yo decía que subieran por las escaleras, ese pequeño iba a quedar muy afectado. ¡Cómo a veces hasta un niño puede estar limitado para subir al camarín, por una invalidez de sus piernitas!
Quiero mostrar con esto cuán importante sería este ascensor. Porque volviendo al caso, los chicos de catequesis hubieran podido subir todos, la mayoría por la escalera, y este niño en silla de ruedas por el ascensor. Y así, estar todos allá arriba con la Virgen. Lo cuento para dimensionar lo trascendente que sería lograr este objetivo -cerró el religioso.