Cada verano, cuando el río sube y se expande sobre las islas frente a Santa Fe, vuelve a hacerse visible algo que muchas veces pasa desapercibido: los humedales no son solo parte del paisaje, sino un sistema vital que sostiene a ciudades enteras. Este 2 de febrero, en el marco del Día Mundial de los Humedales —fecha que recuerda la firma de la Convención Ramsar en 1971—, especialistas y organismos científicos vuelven a poner el foco en estos ecosistemas clave para la biodiversidad, la provisión de agua y la mitigación de fenómenos extremos como inundaciones y sequías.


































