Un asentamiento de familias sin hogar se consolida a orillas de la laguna Setúbal, sobre la playa Los Alisos, en barrio El Pozo. Estiman que ya son más de 500 los ocupantes de estas tierras arenosas que forman parte del valle de inundación del sistema Paraná. La mayoría habita el lugar en condiciones precarias y convive con el riesgo permanente de que una crecida se lleve lo poco que tiene. Pero, además, hay conflictos internos y con los vecinos del complejo habitacional lindero. La convivencia es compleja. Denuncian robos y situaciones de inseguridad que los mantienen en vilo. Hay tensión en El Pozo.




































