“O sea, la obra no la terminaron. Habían dejado todo abierto y tuvimos que pedir nosotros para que vengan a tirar tierra. Tuvimos que ir a hacer el reclamo a la empresa, nos movilizamos por nuestra cuenta. Porque la realidad marcaba que iba a quedar todo abierto, con una profundidad de unos de 2 o 3 metros, dependiendo el lugar, y con el peligro que eso conlleva. Mucho más teniendo en cuenta que está la escuela en la esquina, y que los chicos muchas veces se acercaban y nadie sabía qué podía llegar a pasar. Quedó todo cerrado lo que tiene que ver con la cañería del desagüe propiamente dicho, pero afuera, nada”, comentaron los vecinos en el inicio de la charla con Diario El Litoral quienes agregaron: “En la empresa primero nos dijeron que ellos estaban esperando una autorización de la Municipalidad; también responsabilizaron a la Empresa Provincial de la Energía, que debía sacar un poste de luz para poder continuar con los trabajos, porque sino no podían seguir abriendo la calle. En definitiva, una excusa atrás de la otra. Pero no nos dieron ninguna solución”.