-Las primeras reacciones que yo escuché han sido de sorpresa y de alegría, porque es de nuestro continente, es americano por partida doble, porque nació en Estados Unidos de América, pero trabajó creo que algo así como 20 años en Perú, por lo que conoce perfectamente nuestra lengua. Conoce un poco la sensibilidad latinoamericana, creo que eso es muy importante. Se lo ha visto como un hombre sensible, emocionado en el momento de dar su primera bendición. Son todos signos que nuestro pueblo, que es muy sencillo, los percibe como signos de la bendición de Dios, así que me parece que ha comenzado bien.