"Buen día a todo el grupo, quiero darles una noticia excelente: me acaban de contar que en el Vera, Lucio caminó 25 metros ayudado por el kinesiólogo picando una pelota de básquet con las dos manos. Nada más". La voz se quiebra. Un nudo en la garganta. Pertenece a alguien del círculo de amor creado para mantenerlos a todos al tanto de la evolución de la salud de Lucio Belfiori. La emoción que lo invade. El mensaje viaja hacia los celulares del grupo íntimo. Todos lo escuchan y nace la mueca de sonrisa en cada rostro. Hay esperanza. Se redoblan las fuerzas para seguir adelante.


































