La ciudad de Santa Fe y sus alrededores atraviesan una seguidilla de jornadas caracterizadas por una humedad extrema, visibilidad reducida y la ausencia casi total del sol. Los techos de los vehículos cubiertos por el rocío y las dificultades para el secado de la ropa se volvieron postales repetidas durante la semana. Según los datos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), este escenario de gris persistente comenzará a mostrar cambios recién hacia las próximas horas, impulsado por una rotación de los vientos.





