Un grupo de entre 150 y 200 personas mayores se quedaron este invierno sin las clases gratuitas de aquaerobic que les brindaba la Municipalidad desde hace por lo menos 10 años, pasando por distintas gestiones. A partir de mayo comenzaron a enviar notas para conocer las razones de la baja de estas actividades que benefician a su salud física y psicológica, y nunca tuvieron respuesta formal.


































