Un auto a punto de caer desde uno de los aliviadores de la ruta nacional 168, otro choque a las pocas horas, y el temor de quienes necesitan transitar la zona a diario para regresar a sus hogares. Todo ello evidencia una tensión creciente en los conductores, la que se acrecienta durante la noche, cuando muchos tramos de esa ruta quedan totalmente a oscuras con tránsito recargado. Precaución, peligro.

































