La muerte de “Garrafa” reactivó el debate por la tenencia responsable de perros potencialmente peligrosos
Pablo Ortiz, director del IMUSA, sostuvo que el ataque pudo haberse evitado y reclamó mayor responsabilidad por parte de los tutores, además de sanciones ejemplares para prevenir nuevos casos.
La muerte de “Garrafa” reactivó el debate por la tenencia responsable de perros potencialmente peligrosos
El ataque que terminó con la muerte de “Garrafa”, el perro comunitario de Ciudad Universitaria, volvió a poner en el centro del debate la tenencia responsable y el control de perros potencialmente peligrosos en la ciudad de Santa Fe. El episodio ocurrió el lunes por la mañana y generó una fuerte conmoción entre estudiantes, docentes y vecinos, que expresaron su dolor por la pérdida del animal.
“Garrafa” fue atacado por un pitbull que circulaba junto a su dueño sin correa ni bozal. Las graves heridas que sufrió le provocaron la muerte. El perro tenía una presencia habitual en el predio y formaba parte de la vida cotidiana de la comunidad educativa.
Desde el Instituto Municipal de Salud Animal (IMUSA), su director Pablo Ortiz fue contundente al referirse a lo ocurrido. “Se podría haber evitado si circulaba como debería haberlo hecho, con correa. En este caso, un animal de porte grande y con carácter debería estar asegurado con bozal.”, afirmó.
Ortiz explicó que, tras el hecho, el organismo intervino de inmediato. “Se le labró infracción y ya el Tribunal de Faltas lo evaluó. Ya está la sanción por la necesidad de ver los resultados”, indicó. Y agregó: “Tenés un animal querido por toda la comunidad que está muerto, algo que se podría haber evitado”.
El funcionario remarcó que se trata de una falta contemplada en el Código de Convivencia y subrayó la importancia de que el caso siente un precedente. “Esto tiene que ser ejemplar para que no haya ningún 'Garrafa' más. Habrá una sanción económica que dictaminará el Tribunal de Faltas y también una sanción de trabajo comunitario”, precisó.
Tenencia responsable
Ortiz detalló que desde el IMUSA se realizan controles permanentes ante denuncias vinculadas a animales sueltos o ataques. “Nos ingresa la denuncia al 0800 y actuamos. Realizamos actas de infracción y se aplican multas por perros sueltos en la vía pública o por perros que han mordido”, explicó. En ese marco, señaló que en la ciudad de Santa Fe hay registrados 600 perros potencialmente peligrosos.
El ataque ocurrió el lunes por la mañana dentro del predio universitario.
Sin embargo, aclaró que el registro por sí solo no resuelve el problema. “Si este perro estuviera registrado o no, ¿qué cambia si el hecho lo hizo? Lo que cambia es que vos, como tutor, asumas la responsabilidad”, sostuvo. Y enfatizó: “Eso es lo que el registro busca: que seas 100% responsable y consciente de lo que puede hacer ese animal”.
En ese sentido, llamó a una reflexión social más amplia. “Tenemos que madurar como sociedad, ser un poco más empáticos con el resto. Si tenés un animal que sabés que tiene carácter, ¿hay necesidad de sacarlo suelto? Estás saliendo a buscar el problema”, advirtió.
Educación, chips y prevención
El director del IMUSA adelantó que el municipio avanzará con un plan integral que combine registro, identificación y educación. “La idea no es solo colocar chip, es dar una charla educativa”, explicó, y destacó el rol de la doctora Alicia Lavernia, especialista en conducta animal con más de 20 años de trayectoria.
Desde el IMUSA pidieron mayor conciencia para evitar nuevos episodios.
Las charlas estarán orientadas a la elección responsable y a la resolución de problemas de conducta. También se prevén clínicas de consulta para tutores que tengan dificultades. El cronograma prevé iniciar las capacitaciones en marzo y comenzar con la colocación de chips en abril. “Es una vinculación legal, como patentar un auto. Con el chip, ese perro está bajo tu responsabilidad”, explicó.
Sin embargo, advirtió sobre otra consecuencia frecuente tras episodios como este: “Después encontrás 10 o 15 pitbull abandonados. Eso no es justo, porque las proteccionistas terminan asumiendo una responsabilidad que no les corresponde”.
Finalmente, Ortiz resumió el espíritu de las medidas: “Es un trabajo que tenemos que hacer en comunidad, para toda la sociedad. Los que amamos a los perros sabemos que lo que pasó con 'Garrafa' no tiene que volver a pasar”.