Es por eso que también se ha propuesto abrir entidades barriales que estén fuera de los vacunatorios y centros de salud, como clubes o iglesias, para citar allí a los mayores que puedan acercarse y que no tengan obras sociales; a través de un sistema de turnos telefónicos. “Deberían ser entidades que puedan colaborar con un espacio físico adecuado, con doble circulación para que, manteniendo el distanciamiento, estas personas puedan ser vacunadas lo antes posible. Estoy pidiendo a cada localidad que me envíe lugares u horarios para ser publicados en la página web de provincia y de los municipios para que la población, que es la más vulnerable, acceda a la información”, explicó la funcionaria abocada a armar el esquema para los mayores.