Ciclo de entrevistas de El Litoral y Santa Fe Arte
Francisco Puccinelli: testigo de un Rincón que empieza a desaparecer
En diálogo con El Litoral, la artista Nanzi Sobrero de Vallejo analizó la relación del pintor con la costa santafesina y explicó por qué sus acuarelas siguen siendo parte central de la identidad visual de la zona de San José del Rincón.
Francisco Puccinelli: testigo de un Rincón que empieza a desaparecer
Con el objetivo de difundir el trabajo de artistas plásticos santafesinos de distintas épocas, Diario El Litoral y Santa Fe Arte iniciaron un ciclo de entrevistas con especialistas. ¿La premisa? Tender puentes entre las generaciones actuales y las figuras que marcaron la pintura de la provincia.
La conversación con Nanzi Sobrero de Vallejo se desarrolla en el espacio cultural La Josefa (San Luis y La Rioja), junto a tres magníficas acuarelas de Francisco Puccinelli, que parecen devolver, desde el papel, la belleza del paisaje rinconero.
Desde ese ámbito cargado de memoria visual, Sobrero de Vallejo evoca con palabras precisas a un artista cuya obra se volvió inseparable de la identidad de San José del Rincón.
“La esencia” del paisaje
Para Nanzi, el vínculo de Puccinelli con el paisaje no fue descriptivo o por lo menos no lo fue solamente. Su obra nace de una observación profunda, sostenida y sensible, que intentó armar una poética, un clima, una atmósfera, una impronta.
“Puccinelli supo captar el espíritu del lugar, una condición que distingue su producción dentro del grupo de artistas que, durante gran parte del siglo XX, encontraron en la costa santafesina un laboratorio visual”, expresa la entrevistada.
Esa capacidad de síntesis, de decir mucho con poco, se observa en el uso de la acuarela y la tinta, dos técnicas que requieren precisión en la mancha, rigor y entender el comportamiento del agua sobre el papel.
El desafío técnico
En varios tramos de la charla, la especialista insiste en la dificultad de la técnica elegida por Puccinelli. Trabajar con acuarela implica comprender un ritmo que no permite correcciones. Es que donde cae la mancha, se queda.
Sobrero de Vallejo subraya que la transparencia es el núcleo de la técnica y que esa cualidad fue dominada por Francisco Puccinelli con una soltura que, todavía hoy, sorprende a quienes observan sus obras de cerca.
Un momento de la entrevista con Sobrero de Vallejo. Crédito: Guillermo Di Salvatore
En su visión, el artista conseguía efectos complejos con procedimientos mínimos: pocas manchas, relieves sugeridos, ambientes apenas insinuados que, sin embargo, transmiten movimiento, quietud o humedad según el clima representado.
La especialista observa un detalle: incluso cuando trabajaba figuras o animales la resolución estaba dada por pocas acciones, perfectamente ubicadas para sugerir volumen y desplazamiento.
Un núcleo simbólico
Uno de los puntos desarrollados por Sobrero de Vallejo es la gravitación que tuvo San José del Rincón para múltiples generaciones de artistas.
El caso de Puccinelli no es único. La costa, la luz tamizada por los árboles, la proximidad del río, la arquitectura popular y la historia presente en cada esquina de las calles arenosas, generaron un aura especial.
Según la especialista, la particularidad de Rincón radica en que se trata de un territorio a pocos minutos de Santa Fe, pero con identidad propia. “Un lugar pequeño, con historia”, cuya atmósfera tan particular, propia de un oasis, fue inspiración constante para artistas de distintas épocas.
Sobrero de Vallejo recuerda que durante varias décadas era habitual ver pintores apostados en las calles rinconeras, trabajando al aire libre. Esa tradición, que hoy apenas sobrevive en testimonios orales, integró a Puccinelli en un linaje de artistas que buscaron el registro directo del paisaje.
Diferencias dentro del mismo territorio
La entrevista también permite matizar la producción de Puccinelli en diálogo con otros referentes. Mientras que Matías Molinas retrató con la vida y las figuras del poblado y Ricardo Supisiche se ocupó de la isla, Puccinelli fue un artista de las calles de arena, de la vegetación baja, de la luz costera que cambia según la altura del río.
Aunque trabajó algunos óleos, su interés estaba en la acuarela y en el desafío que esta técnica le planteaba. Su insistencia en trabajar siempre desde la transparencia y la espontaneidad fortaleció una estética que hoy puede reconocerse al primer golpe de vista.
La transformación del paisaje
Sobrero de Vallejo también incorpora una mirada crítica sobre la transformación de Rincón en las últimas décadas. Es que el avance del asfalto, la modificación de las casas tradicionales y la expansión urbana alteraron la fisonomía que Puccinelli conoció y representó.
Un momento de la entrevista con Sobrero de Vallejo. Crédito: Guillermo Di Salvatore
Por eso, sus acuarelas adquieren un doble valor: son piezas artísticas de una técnica exigente y funcionan como documentos de un paisaje amenazado, cuya identidad depende, en parte, del esfuerzo por conservarlo.
La importancia de volver a mirar
En el cierre de la conversación, Sobrero de Vallejo remarca la necesidad de recuperar el interés por artistas como Puccinelli, para reconocer su aporte al arte santafesino y para abrir una conversación sobre la memoria cultural del territorio.
Para ella, mostrar a las generaciones jóvenes la obra de estos artistas es también enseñarles una forma de mirar, un modo de vincularse con el paisaje y con una técnica que demanda rigurosidad, sensibilidad y oficio.