El viernes 4 de junio de 1976, hace 50 años, el crítico Jorge Taverna Irigoyen publicó en El Litoral una columna sobre una muestra conjunta en la Escuela Municipal de Diseño y Artes Visuales de Santa Fe, que tenía edificio sobre la cortada Falucho.
Hace 50 años, El Litoral publicó una crítica dedicada a este creador. Tenía 37 años. Luego, fue una de las figuras más originales de la cultura entrerriana, cuya obra atravesó el dibujo, el teatro, la ilustración y la gestión cultural.

El viernes 4 de junio de 1976, hace 50 años, el crítico Jorge Taverna Irigoyen publicó en El Litoral una columna sobre una muestra conjunta en la Escuela Municipal de Diseño y Artes Visuales de Santa Fe, que tenía edificio sobre la cortada Falucho.
Carlos Asiaín exponía en ese momento trece dibujos realizados con bolígrafos de colores, grafito y crayón. En paralelo el ceramista Juan Lazzarini (a quien nos referimos varias veces en esta sección) presentaba tres piezas en el mismo espacio.
Sobre Asiaín, Taverna escribió que sus trabajos hacían "aflorar la habilidad organizativa del plano" y que sus fantasías eran "serenas y llenas de armonías, en las que caben pájaros y flores, ornamentos y ropajes, nubes y castillos, dentro de un ensamble formal y expresivo cálidamente delineado".
Asiaín tenía entonces 37 años y llevaba más de una década construyendo una obra que no encajaba en una sola categoría.
Nacido en Concordia en 1939, Asiaín egresó como Maestro Normal Nacional de la Escuela Normal de Paraná en 1957. Desde niño estudió dibujo y pintura. A partir de 1961 comenzó a exponer en forma en la provincia y a nivel nacional.
Antes de radicarse en Paraná pasó siete años en Buenos Aires, donde fue discípulo de Manuel Mujica Laínez. Esa cercanía con el autor de “Misteriosa Buenos Aires” marcaría su trabajo posterior como ilustrador. De regreso en Entre Ríos, se integró a la escena.
En los 60, formó parte del Grupo 633, un colectivo de artes visuales que renovó la plástica en Entre Ríos. Lo integraban, además de Asiaín, el escultor Felipe Aldama (otro nombre habitual dentro de esta sección) y los pintores Juan Gerardo "Tati" Zapata y Gloria Montoya.
El grupo actuó como un ámbito de experimentación estética en Paraná durante el transcurso de la década y sentó bases que influyeron en generaciones posteriores de artistas entrerrianos.
La participación de Asiaín fue coherente con una práctica artística que no se detuvo en una sola disciplina. Además del dibujo y la pintura, incursionó en escenografía y vestuario teatral, cerámica, diseño de indumentaria, murales, poesía ilustrada y artesanías tradicionales.
En el área del vestuario teatral, Asiaín recibió en 1967 la Medalla de Oro del Festival de Espectáculos para Niños de Necochea por la obra "Entre pitos y flautas".
Diseñó trajes para "Un guapo del 900", dirigida por Milagros de la Vega, y trabajó en producciones teatrales de Paraná dirigidas por Rubén Ballesteros, Rodolfo Romero, Chiry Rodríguez Aragón y Lito Senkman. Otra parte importante de la obra de Asiaín fue en el campo de la ilustración editorial.
Entre 1987 y 1991, Asiaín estuvo a cargo de la Dirección de Cultura y Comunicación Social de Paraná. Entre 1991 y 1993 fue Subsecretario de Cultura de la Provincia de Entre Ríos.
Desde 1994 hasta su muerte se desempeñó como Delegado del Fondo Nacional de las Artes. Fue creador y director del Museo y Mercado Provincial de Artesanías de Entre Ríos.
En 2013, a los 74 años, publicó su primer libro: "Diario de ángeles y de gatos", una reunión de anécdotas, poemas y cartas editado por la Fundación La Hendija y prologado por el arquitecto Marcelo Olmos.
En 2022, la escritora Gretel Schroeder publicó en la Revista Cicatriz una evocación sobre Asiaín, donde evocó la presencia del artista en Paraná. "Siempre con una historia para contar, con un piropo para ponderar a las doñas, con alguna referencia literaria o una reflexión irónica rematada con un guiño", indicó.
Y recuperó las palabras de la poeta Stella Berduc, formuladas hacia el año 2008: "Carlos es generoso en su vida, en su obra, en su persona. Es todo dación".
Asiaín murió en Paraná el 20 de noviembre de 2018. Su obra figura en colecciones privadas y oficiales, provinciales, nacionales e internacionales.