En la zona de la Cuña Boscosa, la situación no sólo no mejoró, sino que con el advenimiento del invierno, la falta de agua y de pasto está forzando a los pequeños ganaderos a tomar la decisión de abandonar la actividad y el campo donde vivieron toda su vida. Así al menos lo entiende Yolanda Arce, la titular de la Asociación de Pequeños Productores de la Cuña Boscosa Santafesina, que reclama que desde hace dos semanas que no les llega más agua.


































