Un cambio silencioso pero cada vez más visible está transformando el mundo agroindustrial argentino: el crecimiento sostenido de la participación femenina.
Récord histórico en cinco años: más de 200 mil mujeres se sumaron al sector. Hoy 1,2 millones de trabajadoras impulsan la producción agroindustrial, el equivalente a llenar 193 veces el estadio mundialista Luciana Aymar.

Un cambio silencioso pero cada vez más visible está transformando el mundo agroindustrial argentino: el crecimiento sostenido de la participación femenina.
Según el informe “Mujeres en la agroindustria: construyendo futuro”, elaborado por la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) junto a Las Chicas del Agro, en los últimos cinco años más de 200 mil mujeres se incorporaron al sector.
Actualmente, la agroindustria argentina emplea a más de 4,2 millones de personas, de las cuales 1,2 millones son mujeres. Esto significa que una de cada cuatro personas que trabaja en la producción, transformación y comercialización de alimentos es mujer.
“La tendencia es clara: cada vez más mujeres se suman como productoras, técnicas, ingenieras o emprendedoras. La fuerza del agro también viene de ellas”, señala Antonella Semadeni, economista de FADA.
Para dimensionar esta presencia, el informe propone una comparación simbólica: las trabajadoras del agro podrían llenar 193 veces el estadio mundialista Estadio Mundialista Luciana Aymar, un escenario que lleva el nombre de una de las máximas referentes del deporte argentino, Luciana Aymar, símbolo de talento y liderazgo femenino.
La agroindustria se caracteriza por su fuerte presencia territorial. A diferencia de otras actividades económicas concentradas en grandes centros urbanos, el sector está distribuido en todo el país, generando oportunidades laborales tanto en ciudades como en pueblos del interior.
En este contexto, la participación femenina alcanza niveles particularmente altos en algunos eslabones de la cadena. Según el informe, las mujeres representan el 43% del empleo en servicios vinculados al agro y el 41% en comercio.
En cambio, su presencia sigue siendo menor en áreas históricamente masculinizadas como producción primaria (14%), industria de insumos (14%) y transporte y logística (17%).
Uno de los factores que impulsa esta transformación es la incorporación de nuevas tecnologías en el sector. La automatización y la digitalización están modificando las tareas tradicionales del agro y abriendo la puerta a nuevos perfiles profesionales.
Hoy las mujeres ocupan roles cada vez más especializados: desde la conducción de maquinaria agrícola de última generación hasta la operación de drones, la gestión de sistemas de agricultura de precisión o la planificación logística basada en datos.
Este proceso, destacan desde FADA, está cambiando la lógica histórica que vinculaba muchas tareas del campo exclusivamente con la fuerza física.
El informe también destaca que el crecimiento de la participación femenina es especialmente fuerte entre las menores de 30 años, lo que anticipa una transformación aún más profunda en los próximos años.
“La agroindustria argentina no solo produce alimentos para el mundo, también está construyendo un modelo laboral más diverso y equitativo. La innovación y la eficiencia también pasan por incorporar talento sin distinción de género”, concluyen desde FADA y Las Chicas del Agro.




