Durante el año 2025, el mercado argentino de futuros y opciones agrícolas alcanzó un récord histórico al operar un total de 89,6 millones de toneladas de granos en A3.
El mercado de futuros y opciones agrícolas alcanzó en 2025 un volumen récord de 89,6 millones de toneladas operadas en A3, impulsado por soja, maíz y trigo. El crecimiento refleja una mayor adopción de herramientas de cobertura en un contexto de alta producción y mayor estabilidad macroeconómica.

Durante el año 2025, el mercado argentino de futuros y opciones agrícolas alcanzó un récord histórico al operar un total de 89,6 millones de toneladas de granos en A3.
El volumen negociado no solo superó ampliamente los registros previos, sino que resultó un 35% superior al del año anterior, consolidando una tendencia de crecimiento sostenido que se viene observando en la última década.
La operatoria estuvo explicada casi en su totalidad por los tres principales cultivos del país. La soja lideró ampliamente con 51,3 millones de toneladas, seguida por el maíz con 27,9 millones y el trigo con 10,4 millones de toneladas acumuladas a lo largo del año.
Si bien el mercado de futuros ya mostraba una evolución positiva en años anteriores, durante 2025 el crecimiento se aceleró de manera notable. El volumen operado llegó a cuadruplicar al registrado diez años atrás y se ubicó un 70% por encima del nivel alcanzado en 2020.
Este comportamiento respondió a una combinación de factores: la destacada performance productiva de la campaña 2024/25, las expectativas favorables para el nuevo ciclo agrícola y un entorno macroeconómico relativamente más estable. A ello se sumó un proceso gradual, pero firme, de mayor adopción de herramientas de cobertura por parte de los distintos actores del mercado interno.
Como resultado, el tonelaje operado en el mercado de futuros representó el 64% de la cosecha total de 2025. Excluyendo el impacto excepcional de la sequía de 2023, se trata del ratio más alto de los últimos 87 años, un dato aún más significativo si se considera que la producción actual de granos es diez veces superior a la de aquella época.
La soja fue, por amplio margen, el producto más operado del año, explicando el 57% del volumen total. En 2025, el tonelaje negociado saltó desde un promedio inferior a las 27 millones de toneladas anuales en la última década hasta alcanzar las 51 millones, un incremento del 62%.
El dato sobresaliente es que el volumen operado equivalió al 104% de la producción estimada de la campaña, lo que implica que prácticamente la totalidad del grano físico tuvo algún tipo de cobertura en el mercado de futuros y opciones.
En la historia reciente, esta situación solo se había observado durante la campaña 2022/23, cuando la producción cayó abruptamente por la sequía.
Los cereales acompañaron esta dinámica expansiva.
Entre maíz, trigo y las escasas toneladas de sorgo, la operatoria alcanzó las 38,3 millones de toneladas, marcando un máximo histórico para el conjunto. En particular, el maíz rompió todos los techos previos, con un volumen operado equivalente al 56% de la cosecha, reflejando una tendencia creciente similar a la observada en la soja.
El mercado de futuros es un ámbito institucionalizado donde confluyen coberturistas, arbitrajistas e inversores. Allí se negocian contratos que representan productos físicos —en este caso, granos— y permiten a productores, acopiadores, industriales y exportadores mitigar el riesgo de variaciones de precios, asegurando valores de compra o venta con anticipación.
Dado que la producción agrícola implica un largo período entre la inversión inicial y la obtención del producto, la volatilidad de precios representa uno de los principales riesgos del negocio.
De hecho, en más de la mitad de las últimas nueve campañas, el precio de referencia al momento de la cosecha fue inferior al vigente durante la siembra. En este contexto, la creciente utilización de futuros y opciones se consolida como una herramienta fundamental para la sostenibilidad económica del sector.




